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La tuberculosis, tan vigente hoy como hace 70 mil años

24-03-2020

Este 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis, una infección bacteriana causada por un germen que data su origen en África hace unos 70 mil años. En la actualidad afecta a un tercio de la población mundial, tan sólo en 2016 se registraron 10,4 millones de nuevos contagios y se produjeron 1,7 millones de muertes relacionadas a la enfermedad. En España, se estiman 100.000 nuevos casos al año, de los cuales un 80% están sin diagnosticar, según indica el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

La tuberculosis pulmonar es la más conocida y habitual, pero esta bacteria puede alojarse y desarrollarse en diferentes lugares del organismo, lo que se conoce como tuberculosis localizada que solo afecta al órgano que coloniza como, el cual puede ser la piel, el tracto gastrointestinal, el riñón o el cerebro. Una vez dentro del sistema, la infección puede diseminarse como tuberculosis miliar, viajando a través de la sangre volviéndose muy peligrosa y es habitual en pacientes inmunodeprimidos.

“La vía de contagio de la tuberculosis es exclusivamente aérea, es decir, el hecho de que una persona portadora del virus activo, hable, tosa o estornude en un espacio cerrado nos expone al bacilo”, explica el doctor Miguel Raffo, del Servicio de Medicina Interna del HLA Los Naranjos de Huelva. “No todos los contagiados desarrollan la enfermedad, también existe la tuberculosis latente que carece de síntomas, es fácilmente diagnosticable y del mismo modo debe tratarse para evitar su activación en el futuro”.

Todos en riesgo de contagio, pero algunos más

Si bien el aire es su medio de transporte y todos estamos expuestos a este elemento, “existen grupos con mayor riesgo de contagio como las personas que tienen el sistema inmune deprimido como pacientes con VIH, trasplantados o que se hayan sometido a quimioterapia, entre otros”, aclara el doctor Raffo y agrega que “también los inmigrantes, especialmente aquellos de países con una mayor prevalencia de esta enfermedad, además de los niños y los ancianos, no por su edad, sino por su condición de paciente pluripatológico”. 

Las estadísticas muestran la elevada mortalidad que causa la tuberculosis, por lo que un diagnóstico y tratamiento oportunos y adecuados son fundamentales para minimizar los efectos de la enfermedad. Para el internista de HLA Los Naranjos, está muy claro que “es necesario acudir al médico si hemos estado en contacto con la enfermedad o padecemos sus principales síntomas como tos severa durante tres semanas o más, si está acompañada de esputos de sangre o mucosidad, si se aprecia bajada de peso, debilidad, fatiga, fiebre, escalofríos o sudores nocturnos”.

Diagnóstico, tratamiento y mucha paciencia

“Las manifestaciones de la enfermedad no son del todo claras y, en muchas ocasiones, se llega al diagnóstico de tuberculosis tras haber descartado otras opciones previas”, aseguran desde el Servicio de Medicina Interna de HLA en Huelva, “pero si la sintomatología es clara, lo primero que hacemos en la consulta es someter a la persona a la prueba de la tuberculina (Mantoux), un test cutáneo que reactiva las defensas generadas en la exposición a la bacteria y permite así saber si ha estado en contacto con enfermos activos. Si el resultado es positivo, se completa el diagnóstico con una radiografía de tórax para conocer el alcance de la infección, un análisis del esputo y, si la sospecha es alta, puede realizarse una broncoscopia”.  

“El tratamiento estándar de esta dolencia suele rondar los seis meses, aunque puede variar según el contexto del paciente y qué tipo de tuberculosis sea”, especifica el internista y continúa que “durante este tiempo, el aislamiento aéreo (uso de mascarilla) es fundamental para evitar el contagio en su entorno. También la constancia en el seguimiento del tratamiento farmacológico y llevar una vida saludable, ya que esta medicación puede causar toxicidad hepática”.

¿Secuelas, recaídas o inmunidad?

La Medicina Interna es una especialidad global que suele abarcar las diferentes manifestaciones de la tuberculosis pero, al tratarse de una infección, en ocasiones puede conllevar para el paciente otro tipo de complicaciones que requieran para su abordaje de la colaboración con otras especialidades médicas como el servicio de Neumología, Microbiología o Digestivo. 

“Los medios diagnósticos y terapéuticos con los que contamos buscan la total recuperación del paciente, pero las consecuencias de esta enfermedad dependerán de cada personapor lo que el tratamiento es personalizado. Cuando la afectación pulmonar ha sido muy extensa, pueden quedar cicatrices en los pulmones que causen una pérdida de su capacidad. Por otro lado, es una enfermedad que se cura a priori, pero ocasionalmente puede mantenerse latente y reactivarse a causa de la depresión del sistema inmune. Igualmente, puede reactivarse en una persona diagnosticada de tuberculosis latente o podemos volver a contagiarnos de otra cepa. Por esto, frente a la menor sospecha de haber estado expuesto al germen, se debe acudir al médico”, concluye el facultativo.

Concierto Manuel Tenorio

“El hospital HLA La Vega presenta a Manu Tenorio en Murcia con su último concierto ‘Con el Alma Encendida’ el viernes 19 de octubre a las 21 horas en el Teatro Romea, en homenaje a todos los pacientes y en especial a aquellos que han luchado contra el cáncer de mama. Consigue tu invitación doble inscribiéndote aquí”

Concierto Manuel Tenorio

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